Iara y sus mujeres reales

Nuestra entrevistada: Iara Kaumann Madelaire (@iarakm), nos cuenta que tiene 25 años y es artista visual: pintora y escultora.


>Sobre su formación, expos:

Desde que tengo memoria mis padres estimularon mi desarrollo artístico. Por suerte crecí en un ambiente que me permitió explotar mis cualidades al máximo.

Cuando terminé el colegio me inscribí en el ex IUNA pero dure muy poco. Tenía muy claro hacia dónde quería llevar mi obra y, en lo personal, me pareció que tanta variedad de disciplinas, técnicas y tanto trabajo práctico solo me retrasaría en mi camino. Por lo tanto, opté por ir a talleres de pintura particulares para mejorar mi técnica.


Estudié también fotografía de moda en la Universidad de Palermo lo cual me sirvió muchísimo. A pesar de que casi ya no saco fotos, para el proceso de mis obras la fotografía es una parte fundamental. Armo puestas en escena que fotografió y luego pinto.


Hubo un tiempo que me re copé estudiando la carrera de Historia del Arte en la Universidad de Palermo. Fue la carrera que más disfruté, al punto de emocionarme. Lamento haberla dejado, pero no me alcanzaba el tiempo para meterme en mi obra de lleno, es algo que me quedó pendiente y sé que más adelante voy a retomar porque me hace muy bien.


Hace un año que estoy a pleno con la escultura y es realmente un camino de ida, me encantó. Es algo que quería hacer desde hace mucho y no me animaba. Se me abrió un universo de posibilidades, así que estoy aprendiendo constantemente cosas nuevas.

En el 2016 realice mi primera muestra individual en la Galería Regia y, a principios de este año hicimos Bioluminis: una muestra en conjunto con Juan Jiant, mi pareja, en la galería Ungallery. A los pocos meses viajamos a Europa y expusimos en Barcelona en la galería Haimney, en el Born (2018).


Entre mis muestras colectivas figuran: Palacio Raggio, “Majestic” y Buenos Aires, UADE art (2017); El Oceanario Club Cultural, Buenos Aires (2016); “Argonautas”, festival “Urbana” en Converse skatepark CABA (2016); Museo Evita, Palacio Ferreira, Córdoba, “Colección Patricia Rizzo” (2015); Hotel Sofitel, Buenos Aires, instalación Navidad (2014); fundación El Mirador “Petits Fours”, Buenos Aires (2012); “Happening”, Posadas, Misiones (2011).

>¿Creés que la formación académica es indispensable para ser artista?

No creo que la formación académica sea indispensable para ser artista, pero sí creo que es indispensable tener sensibilidad, ser auténtica, ser fiel a una misma y estudiar todos los días. Para mí, la práctica y la obsesión son el único camino hacia la excelencia.


>Sobre sus temas

La mujer, el cuerpo, la femineidad, la naturaleza.

Lentamente llegue a la aceptación del cuerpo. Cuando empecé, pintaba cuerpos raquíticos, enfermos y frágiles. Ahora pinto mujeres pulposas, fuertes y felices, que disfrutan de sus cuerpos y viven su sexualidad plenamente.

Me interesa representar la diversidad, fomentar una imagen corporal positiva y formas de belleza no convencionales.


>¿Tu hermana se encuentra representada en algunas de tus obras, ¿es una suerte de musa para vos?

Sí, claro que lo es! Además de que somos mejores amigas me gusta retratarla porque tiene personalidad y un manejo del cuerpo especial, muy delicado.

>¿Cómo fue tu experiencia exponiendo en galerías de arte de Europa?

Fue una experiencia muy interesante, un público diferente al que uno está acostumbrado. Contenta de expandir mi público y viajar con mi obra por el mundo.


>También fabricaste prendas de ropa con tus obras, ¿cómo fue esa experiencia?

Sí, hice unos kimonos sublimados, surgió con naturalidad ya que mi mamá, entre otras cosas, es un icono de la moda en Argentina. No fue algo que se aleje de nuestra realidad. Siempre nos hicimos ropa a medida, la moda en mi familia siempre estuvo muy presente. La ropa es una manera de comunicar. Además me pareció un acercamiento al arte más accesible para llevar mi obra a otros contextos.