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Censura y cancelación en el arte. Una discusión con Feda Baeza.




El punto neurálgico y puntapié para dar lugar a este encuentro fue lo ocurrido en torno a la performance del colectivo Ópera Periférica que tuvo lugar a finales del mes de marzo de este año en los jardines del Museo Fernández Blanco y que derivó en un acto de censura y cancelación. La gerenta de Museos de la Ciudad de Buenos Aires, Victoria Otero, presentó su renuncia como consecuencia del escándalo que alcanzó en medios de comunicación nacionales e internacionales.


Lo que pretendió ser una entrevista con una figura del arte con una extensa y sostenida trayectoria y una presencia fundamental en el campo derivó en una charla amena, en un intercambio de pareceres con la que probablemente sea la funcionaria más alta del área cultural en nuestro país, y del gobierno todo, que exhibe con orgullo su identidad de mujer trans. Escuchar a Feda es un verdadero placer, de su cuerpo exuda conocimiento y de sus palabras una conciencia de su lugar en la sociedad, de la oportunidad que tiene para ser la cara visible de una lucha que la entusiasma y enorgullece. En su rol de crítica y curadora Feda se apropia del arte contemporáneo como herramienta transformadora de realidades y apoya de manera ferviente, responsable y sostenida proyectos en los que cree y por los que alza la voz.


Participamos de esta entrevista


Feda Baeza: investigadora, profesora y curadora especializada en arte contemporáneo. Doctora en Historia y Teoría de las Artes en la Universidad de Buenos Aires. Directora del Palais de Glace, Palacio Nacional de las Artes, desde abril de 2020.

Anteriormente se desempeñó en la dirección de la Licenciatura en Curaduría en Artes en el Área de Crítica de las Artes de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) donde da clases de grado y posgrado. Obtuvo el Premio Ensayo Crítico arteBA y Adriana Hidalgo 2017, el Primer Premio en el Programa Jóvenes Curadores en la edición de arteBA 2014 y el Primer Premio del Concurso Curadores 10° Aniversario Macro 2014. Es autora y coautora de artículos y libros sobre artes visuales, entre sus publicaciones se destaca el libro Proximidad y distancia. Arte y vida cotidiana en al escena argentina de los 2000 (Biblos, 2017) y Arcadia litoraleña (Adriana Hidalgo, 2020).


Jana Fanjul: productora cultural de artes visuales y marketer digital. Artista. Socia fundadora y directora de Hijas del Arte(HDA) , un espacio dedicado a la difusión de arte contemporáneo, digital y generativo argentino, que también ofrece asesorías de arte.


Karina Otranto Bavio: curadora independiente y colaboradora de HDA.


Milagros Valentini: asistente de Feda y estudiante de la carrera de Licenciatura en Artes en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.


Camila Dávila: estudiante de la carrera de Licenciatura en Artes en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Lectora aficionada y curiosa por naturaleza, empezó recientemente a colaborar con HDA en esta nueva sección.



HDA: Cuál es tu lectura crítica del impacto que tuvo la performance del colectivo Ópera Sinfónica el pasado 25 de marzo?


FB: El hecho puntual fue este escándalo de ópera periférica en el museo Fernández Blanco. Salí a las redes a comentarlo porque fue muy grave para mi y que no se va a detener ahora sino que recién está comenzando.

Tomaron un fragmento, lo descontextualizaron y lo viralizaron. Entonces empezó la asociación de amigues del museo a decir cosas como esta noción del museo de que es un cementerio venerable , un lugar, el patrimonio, el interés arquitectónico, toda una cáscara que no aloja nada, que no se arrepiente nunca, que no es utilizada por nadie.

Que como tiene, como finalmente todo eso, historia, pasa en lugares que no tienen financiamiento, que no tienen producción, que, en fin, empiezan a quedar como cementerios o como lugares de representaciones y ningún tipo de uso social. Bueno, circuló todo esto y a los tres días Victoria Otero, que es gerenta de Museos de la Ciudad de Buenos Aires presentó la renuncia asumiendo el error de la programación del lugar y el Ministerio de Cultura de la Ciudad se hizo eco de lo que ella dijo. La mujer renunció.

Ese mismo día salió Joaquín de la Torre, que es un precandidato gobernador de la provincia de Buenos aires de la línea de Bullrich a decir que cómo puede ser que el 2 de abril el Centro cultural Recoleta haga un festival por el día de la visibilidad trans cuando ese día se conmemora Malvinas y que es una falta de respeto para les combatientes que se haga un evento así en ese día, ¿cuál es la contradicción?

En este momento está saliendo un testimonio hermoso de una compañera travesti intersex que fue combatiente en Malvinas y fue re interesante. Re interesante lo que contó porque todavía hay que trabajar un montón en el discurso sobre Malvinas, había enfermeros, había un montón de otras personas que estuvieron en ese conflicto y todavía sigue esa lógica muy masculinista. El Recoleta dos días antes del festival lo levantó diciendo que iban a reprogramarlo con fecha a confirmar. Eso todavía nunca se reprogramó. Un día después en el festival del Tigre, también por la visibilidad trans que organizaba el concejo deliberante, el presidente del consejo, que es del Pro, hizo levantar del festival la presencia de Sudor Marika, de Daniela Ela que es una compañera que hace cumbia y de otra persona de las disidencias Mari Lu, cuyo apellido en este momento no recuerdo. Y entonces por un lado tenés sectores de ultraderecha que capitalizan el odio y el temor frente a la comunidad del LGBT y por otro lado, tenés a los que van levantando las actividades sin decir nada para no perder electores. Entonces es muy grave la operación que está sucediendo, muy grave porque en el caso de la derecha moderada ni siquiera les podes salir a cuestionar; simplemente lo que hacen es ir suspendiendo las cosas. Empezó a pasar en todas las instituciones un efecto como de autocensura de, bueno, tal vez no hagamos esto ahora. Tal vez esto mejor no. Está empezando a haber una capitalización de los discursos de odio sobre la comunidad a nivel global. Son cosas muy tremendas y el colectivo está empezando a quedarse sin voz dentro de las instituciones culturales, porque la gente censura o porque las rechaza o porque les suspenden las actividades. Y eso es un poco lo que yo quiero empezar a agitar y a movilizar, porque la verdad es que las instituciones culturales son de todes. Como estamos diciendo no es solo un problema de la comunidad trans o de la comunidad LGBT, es defender un espacio de libertad. Es defender la legitimidad de los modos de vida que tienen que ser diversos. Es defender la lógica de un buen vivir, vivir como quieras, ¿cuál es el problema? Las cosas se van dejando pasar, hoy es esto y mañana es lo otro, pero esa lógica va avanzando, avanzando, avanzando y cuando te das cuenta, estás discutiendo unas cosas que pensabas que estaban superadas hace 20 años.


HDA: ¿Cuándo pensás que empezó a generarse este entramado tan sutil por un lado y por otro lado tan visible?


KARINA: Mirá, yo tengo una teoría que ya la discutimos con Jana en otras ocasiones. Cuando se canceló una semana antes la muestra nacional de arte en Córdoba el año pasado, ahí empezó. Después pregunté a gente de Córdoba en mi último viaje en semana santa, y a personas que medianamente tienen contacto con el circuito cultural, y nadie sabía nada. Como si eso nunca hubiese pasado. Nada. Después pasó lo de Mendoza que destruyeron la muestra, fue tremendo. Y además, destruyeron obra y eso es una falta muy grave. Podés hacer una queja, pero ir a destruir el patrimonio de otra persona me parece muy violento. Después pasó lo de Ópera Periférica y de todo lo que contaste Feda.

Estamos en año electoral y me parece super pesado todo, hay una censura que se está haciendo que ya empezó, que se está agrandando y que se está expandiendo. Se supone que el arte es, por un lado, una manera de expresión y por otro lado, un refugio, el de los museos, las instituciones, ya sean nacionales o no, privadas o no, se supone que son una especie de alojamiento para darse a que eso suceda. Se supone que debería ser un espacio de experimentación y donde uno debería poder sentirse con la libertad de mostrar lo que es.


JANA: Hay mucha mentira, porque no hay ejercicios de libertad reales.


KARINA: Yo creo que esa libertad se da más en el under.


KARINA: Sí, obvio y también pasa en los medios de comunicación. Todo lo que rompieron en Mendoza, en parte visibilizó un montón porque tuvo un alcance a medios más masivos que si no tenés a lugares como Hijas, un lugar más under y todas estas movidas de internet actuales, que son alternativos, no llegaría nada de todo esta info.


FB: Yo creo que hay como un cruce de cosas. Por un lado, hay como una campaña anti LGBT que para mí en los medios empezó con el caso de Lucio (Dupuy) de la muerte de este chico en mano de la pareja de sus madres, después con el tema de Jay Mammon. Cuando ves el panorama global de abusos, generalmente son intrafamiliares y heterosexuales. Es decir, entonces a partir de un caso, se empieza a montar una generalidad que fue bastante grave porque además han empezado a preocuparse por el profesor de música gay, por la profesora de gimnasia lesbiana, es decir empezó a haber un problema dentro de los ámbitos educativos. Eso es estigmatización.


KARINA: Se piensa mal. Ellos piensan que, por uno tener la sexualidad que tenga va a ir al choque o abordar a otra persona. .


CAMILA: Como si fuese tu elección contagiosa.


KARINA: Claro.


FB: Y si, por un lado esa campaña que tiene un direccionamiento electoral , que forma parte de una oleada global, etc. También lo estábamos hablando entre nosotres. En el Palais tuvimos un programa el año pasado que se llamó Bitácora Travesti Trans, donde nos juntamos referentas de distintos puntos del país de la comunidad travesti trans, referentas y referentes porque también había masculinas trans y Quimey Ramos, que si no la conocen es docente de muchas hélices, es una activista, etcétera. Ella señalaba que hay un doble movimiento: de expansión de los derechos que fue lo que fue pasando, digamos desde 2012 con la recuperación de identidad de género hasta digamos, también en esta gestión, la implementación del DNI no binario, etcétera, fue habiendo una expansión de los derechos, y ahora lo que está empezando a suceder, yo creo que hace un par de años, es una especie de repliegue y de contracción sobre esa expansión que se produjo. La expansión de los derechos suelen darse de ese modo, de un modo oscilante, como expansión, respuesta y retracción; ese es el clima en el que estamos ahora que es lógico porque, por ejemplo, las estructuras de género modifican el modo que vos te percibís a vos misma, modifican tus refugios afectivos, modifican las leyes y también las lógicas de dominación de los géneros. Los sistemas de género son sistemas de dominación. Es decir, hay privilegios que se ponen en juego. Hay una realidad material de la vida que se pone en juego a partir de que empezamos a repensarnos a nosotras mismas cuáles son las funciones naturales que cada una de nosotras tiene que tener. A partir de eso, empieza a existir como una contracción. Y ese es el momento en el que estamos, que es en esta lógica donde van actuando halcones y palomas de la derecha que van tomando estas posiciones diferentes porque, por ejemplo, la agenda de la Ciudad de Buenos Aires hasta hace un mes era super políticamente correcta, un montón de eventos de la diversidad, e incluso la participación del camión del Pro en la marcha del orgullo. Sostenían esta agenda porque saben que tienen un electorado LGTB. Por otro lado, esto que decíamos ¿cómo piensan los lugares de la cultura? Es decir, si lo piensan como recintos sacrales, eso tiene toda una historia.

Históricamente los museos se pensaron como recintos de los altos valores de la cultura, y esos altos valores de la cultura eran en realidad muy hipócritas. Eran valores generalmente racistas, heteronormados, etcétera que cumplían un poco la función de cómo se pensaba la sociedad como una reproducción. En un momento, el sistema capitalista nos empezó a medir a todes nosotres cuerpos vivientes como engranaje de un sistema de reproducción, digamos acá hay algo que nos empezaron a instrumentalizar y un poco la lógica de la heteronormatividad tiene que ver con pensarse de ese modo; ser eficientes en términos de reproducirse, de sostenerse. Los sistemas como la la superestructura cultural fogoneó y fomentó eso. Esto es lo importante, lo que las instituciones tienen para dar también, porque está buenísimo que los espacios autogestivos lo promuevan, pero también hay una responsabilidad del Estado de visibilizar y respaldar la diversidad de modos de vida. Y eso es una responsabilidad social, porque si no lo hacen, la consecuencia última es que muere gente. Es decir, por ejemplo, una compañera en Pilar la mataron en una comisaría hace unas semanas como se hacía hace un montón de años. Y cuando entonces eso no es un problema la cultura también ayuda porque empieza a sensibilizar que esa vida vale, que ese cuerpo vale, como vale cualquiera.


HDA


En otras ocasiones Feda ha expresado respecto de la función curatorial, que desempeña desde hace varios años, que se trata de constituirse como una referencia de la escena pública frente a la situación de la producción artística, de ser receptivos a las culturas, a las coyunturas, a las contingencias, a los problemas de la época para poder gestionar que esas producciones artísticas sean insumos útiles para reflexionar sobre nuestro presente.

Toma una obra de cualquier índole, la observa, la estudia con detenimiento, la desmenuza y, llegado el caso, la defiende. Defiende aquello en lo que cree y con una sonrisa en el rostro nos hace parte y nos invita a que nos unamos. A que no seamos cómplices de una política de cancelación que haciendo uso de distintos mecanismos exige moralidad y afecta consecuentemente a las posibilidades de representación artística.

Como bien dijo durante la charla: las instituciones culturales son de todes.



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